Selene
  • WpView
    Reads 384
  • WpVote
    Votes 48
  • WpPart
    Parts 6
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Feb 23, 2016
WpInfo
Non-Fiction
La primera vez que mis manos tensaron un arco fue junto a mi padre, cuando desparramábamos jugosos sesos de manzana en el jardín trasero. "Papá, quiero aprender otro truco" decía con mi incrédula voz de niña, "darle a una manzana es muy aburrido. " "Sel, no te desesperes. Para aprender algo nuevo tienes que controlar lo esencial" repetía él "¿Sabes? Si le das en el centro a la siguiente manzana talvez mañana apuntes a pelotas de béisbol en movimiento." Sonreía, achinando sus ojos "no te desconcentres y sigue apuntando." Ahora, después de siete años, aún oigo su consejo mientras sangre impregna la punta de mis flechas, sin embargo, ninguna súplica merece mi concentración. Y con la esperanza de que mi padre me perdone suelto la siguiente flecha, repitiéndome a mí misma que el fin justifica el monstruo en el que me he convertido.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • BLACK AND BLUE
  • Una Guerra Entre Luz y Oscuridad
  • dark
  • Amnesia
  • Una Cenicienta Moderna
  • La Elegida
  • Heredera Mortal: Atracción Y Amenazas
  • Los secretos de mi vida

Los destinos son tan inciertos, pero tan certeros, caminamos en la obscuridad en busca de la luz y una verdad, tropezando, callendo y de pie; sin fuerza, muriendo, pero en fin de cuentas vuelves a nacer. Llega un punto que las cosas no tienen sentido y queremos renunciar, tanto así que se terminan suicidando nuestros pensamientos positivos y nos quedamos con los que creemos son las mejores decisiones, hasta que llega un punto en el cual la brújula apunta su dirección correcta y encontramos esa luz azul ardiente, radiante y necesaria; pero sin olvidar antes que todo, primero nos perdemos hasta el punto desconocido, en esa obscuridad del pasado, para finalmente brillar. -Recuéstate. -Lo hice y puse mis manos en mi pelvis. -Comenzamos, ¿De qué quieres hablar hoy? -Estoy lista para hablar de mi pasado. -Muy bien, entonces comencemos. Esta historia esta prohibida para uso de cualquier adaptación al menos que sea aprobada por el escritor, obra autentica y escrita por Yuliana Rubio (Jules)

More details
WpActionLinkContent Guidelines