No sabía quién eras.
No me importo,
yo solo seguí esperándote,
inconsciente de ti,
siendo fiel a un desconocido,
que no me era fiel,
pero tampoco me engañaba,
ambos idiotas caímos,
gracias a su cercano,
y éramos un juego,
del destino,
vaya a saber bien,
con quien se ésta metiendo,
puede salir herido,
pero eso es lo divertido.
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