Hola mi nombre es Rebeca. Soy una chica normal de 17 años, pero todo cambia cuando mis padres se separan y me tengo que ir a vivir a Mullingar, un pequeño pueblo de Irlanda.
Soy Rebecca, pero odio mi nombre por lo que me deben decir Becca, me mudé desde Seattle hasta Washington D.C y prácticamente, todo cambió. Uno: Mis padres por su trabajo siempre viajan, por lo que se les ocurrió la brillante idea de mandarme a una escuela donde viven en residencias. Dos: Todas estaban llenas, solo había una donde quedaba un bendito cupo y tres: Es la residencia... Ya ni me acuerdo el nombre, solo espero que las que vivan allí sean simpáticas, porque ni loca me voy a una residencia llena de hombres, antes muerta.