Séptimo Cielo

Séptimo Cielo

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WpMetadataNoticeLast published Wed, Aug 3, 2016
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Fiction
Romance
Ana tiene cuarenta y dos años, es divorciada y su hijo adolescente se encuentra en los Estados Unidos perfeccionando el inglés. Su rol de madre ha cambiado, el trabajo no le proporciona las mismas satisfacciones que antes... Hasta que llega Hernán Gelli a su vida. El joven contador de veintisiete años despierta en ella deseos inconfesables y una extraña inquietud. Animada por sus amigas, y con la excusa de recabar información para un artículo, Ana le hace una propuesta a Hernán, que sella ambos destinos. Sus encuentros en una suite temática ambientada como una cárcel, en el motel Séptimo Cielo, son el comienzo de una tórrida aventura donde la única regla es no enamorarse. "-Tengo... ardientes fantasías contigo, en las que te hago cosas que seguro nunca te hicieron y te obligo a hacerme otras a las que probablemente te negarías, porque el nene bueno que vive en vos, jamás las consentiría -declaro con calma. Los ojos de él se abren, sus pupilas se dilatan y noto que está conteniendo el aire. -Y paradójicamente es ese nene bueno el que me provoca imaginarlas, y también morirme de ganas de someterte, de tenerte a mi merced, de corromperte por completo..."
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Valentina salió apuradisima de su departamento. Piso diez, para su mala suerte. No contaba con tiempo, y Alex le había mensajeado que llevaba abajo desde más de 20 minutos. Y no podía fallarle, era su prometido...la persona a la que amaba, con la que se casaría en tan solo 7 días. Corrió hasta el ascensor del edificio. Y apretó con desesperación el botón de mando. Una, dos, tres veces. Hasta que por fin las puertas del ascensor se abrieron al unísono. - ¿Qué piso? - preguntó el moreno. Traía el torso desnudo, una taza de café en la mano izquierda, y aquellos ojos negros, que apenas se podían ver por lo somnoliento que estaba. - U...uno - tartamudeó ella. Se cubrió rápido los ojos. - ¿Por qué no te pones algo Esa mañana cada uno siguió con su camino. Esa mañana quien sabe y luego podría cambiar las cosas. Para bien...para mal. Lo único que importaba era que desde ese momento quedaban tan solo 7 días, para que las cosas cambiarán.

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