Alejo la navaja de mi muñeca logrando así que la sangre del nuevo corte se mezcle con la otra que yace corriendo por mi mano, el dolor que había en mi pecho ya casi ni lo siento. No lo he vuelto a ver desde que le conté sobre esto... dicen que el amor llega a tiempo, cuando más lo necesitas. Pero el me dejó sola, no me apoyó, el me hizo como soy. Me estoy hundiendo cada vez más, cada día es una tortura y ya nadie ni nada puede salvarme ¿O sí?
All Rights Reserved