Una noche basto para que el transcurso de mi vida cambiara radicalmente, para mucho fue una pesadilla, para mí, la llegada de mi libertad y consigo la de mi hermano.
Unos ojos rojos nos miraba con curiosidad, a mi lada un inexpresivo niño apretaba mi mano como señal de que mantuviera la calma, una sombra se aproximaba a nosotros, dándonos un perfecta vista de quien se trataba, un lobo, con pelaje oscuro y piel sedosa, se acercaba con cautela y olfateaba el aire, nos estaba probando, poniendo a prueba nuestro valor.
A lo lejos se escuchaban murmullos, con un movimiento brusco voltio hacia la derecha cambiando rápidamente su expresión, al parecer estaba listo para atacar; pero antes de eso todo se tornó oscuro.
Leticia Fenn sabía tres cosas con seguridad:
1-Su futuro había sido decidido desde que nació.
2-No podía luchar contra este, sin lastimar a las personas que más amaba.
3-La cuenta regresiva había comenzado y solo le quedaban horas para enfrentar su destino.
Pero habían muchas cosas que no tendría en cuenta. Como la alergia que estaba sufriendo, a causa de una vieja planta que había en la antigua casa de su padre. Alergia que le quitaba lo más valioso para ella: su olfato.
Tampoco contaría con conocer a Santiago, quien sin imaginarlo, se transformaría en su sostén para transitar todo lo que le tocaba vivir.
Pero sobretodo, no esperaba encontrar a su compañero.
Sin embargo los problemas nunca se terminan y cuando una serie de sucesos comienzan a sucederle, se ve en la necesidad de acudir a algunos miembros de su familia en busca de ayuda.
Un secreto familiar también amenaza su relación actual. Pero no es fácil confesarle a tu novio que en realidad eres una mujer loba, corriendo el riesgo de que te deje o te crea una completa loca.
Es entonces cuando te preguntas: ¿Cómo luchas entonces por salir adelante, cuando todo parece estar en contra?