-tú no entenderías. -pruébame- lo desafié. -deja de jugar con fuego porque te puedes quemar- masculló. -tú me dijiste que era como el fuego- le recordé -no en ese sentido. -solo dime- exigí ya un poco harta de la situación. -soy un...- él estaba dudando que decir- peligro.All Rights Reserved