-¡Hey! ¿que tal?
-¡Eres un gran tonto!
-El, tonto que mas quieres ¿no?
-¡Tonto!... Jamas lo dudes.
Me lanzo y rodeo su cintura con mis piernas, rodeo su cuello con mis manos e invado su boca con un beso de amor profundo. ¿Como llegamos a esto?
- ¿Que haces acá?- Me sorprendió verlo ahí en frente mio tan guapo como siempre estaba.
- Quizas me debas algo.- Me dijo con una mirada que me lleno totalmente de temor.
- Dudo mucho que te deba algo.- Le dije a pesar del miedo, tengo fuerzas para mantenerme firme frente a él.
- Yo si creo.- En ese momento y sin pensármelo, entro a mi apartamento y cerro la puerta con demasiada brusquedad, atrapando mi cintura, acercándome a él.