Del amor al odio hay sólo un paso, y a ese paso me gustaría llamarlo 'obsesión'. Estos tres estados se asemejan tanto entre sí mismos, que a veces llego a confundirlos. Pero la gran diferencia es que el amor y el odio son sentimientos que se complementan; sin uno, no existiría el otro. Pero, ¿qué hay de la obsesión? Ésta no es más que una sensación, y como todas las sensaciones, es temporal y dócil, a diferencia de los sentimientos que sencillamente hacen y deshacen nuestro ánimo a su jodida gana.
No lo pienses.
No lo digas.
No lo hagas.
*Adaptación.
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