...
Me encontré en esa habitación de nuevo.
Una puerta grande de color azul se encontraba frente a mi, la perilla era de un color dorado, sucio desgastado.
El marco de la puerta tenía marcasextrañas, como... Raspones.
Decidí acercarme más, no quería, pero, me sentía diferente por fuera, como si mi cabeza quisiera hacer algo, pero mi cuerpo hacia todo lo contrario.
Tomé la perilla, se sentia mojada.
Le di la la vuelta y al abrirla la destrucción y el caos me saludaban.
El lugar estaba totalmente destruido, parecía ser una plaza...
Los árboles estaban quemados y sin hojas, el cielo tenía un color rojo sangre.
Vi un estanque, no había agua en el, pero si unos peces que morían a falta de a lo que ellos llaman "Su Aire"
Comencé a moverme hacia atrás, pero, sentía que no podía.
Me era más difícil, casi imposible cerrar la puerta.
Una parte de mi se reía a carcajadas por la destrucción eso se veía lindo.
Estaba a punto de caminar hacia la plaza hasta que una gran explosión se pudo ver desde lejos, y una gran ola de humo negro se acercaba a la plaza en la que estaba, llegó, y arrasó con los árboles que en ella habían... El humo se acercaba, trataba de moverme, pero me era imposible, sentía mis pies pegados a el piso de esa habitación, mientras, el humo llegó y cuando llegó a mi yo...
Las hojas de los árboles se mecían con el suave viento que soplaba en aquel bosque. Cada árbol parecía ser más grande que el anterior a medida que me iba adentrando en aquel bosque el cual en más de una ocasión me habían advertido ni siquiera lo mirara. Pero como muchos deben saber, la curiosidad es grande y por eso es que me encontraba allí, caminando a pasos lentos e inseguros hacia un lugar que desconocía por completo. Admito que me encontraba asustada, mis manos temblaban y mis piernas me advertían a cada paso que pronto me desplomaría como si me tratara de un árbol cuando es cortado. Sin embargo ya no había nada que hacer, ya había ingresado y sabía que salir sería incluso más difícil de lo que fue decidir entrar a aquel bosque. Me sentía tan tonta, me había mostrado tan segura antes de entrar y ahora estaba temblando como si mi cuerpo fuera hecho de jalea.
Quizás entrar no fue una buena idea...