¡Oh Mhely ven aqui!
-no! dejame, dejame, no me grites, sueltame, ya para, para, no en mis piernas no, no otra vez...
En ese momento entraron los doctores nuevamente, hace solo un minuto pudo despertar y ya estaba nuevamente dormida, no había nada que hacer por ella.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Una mañana Utena despierta sintiendo muchas náuseas, ella piensa que esto es solo por algo que comió la noche anterior, sin imaginar lo que esta apunto de descubrir.