Nadie conoce a nadie

Nadie conoce a nadie

  • WpView
    Reads 775
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Sep 18, 2011
Simón es un estudiante de Filología que se gana la vida como autor de crucigramas para un periódico sevillano. Un día recibe un mensaje en su contestador. Debe incluir la palabra «Arlequines» en su próximo crucigrama. Si no obedece la orden su vida podría complicarse seriamente. Más que un chantaje parece una broma de mal gusto. Arlequines, seis horizontal, día catorce.Cuando el tren de alta velocidad Madrid-Sevilla sufre un atentado, Simón no puede evitar relacionarlo con el mensaje. Una serie de indicios parecen implicar a su compañero de apartamento. A medida que va descubriendo las piezas del macabro juego en que está envuelto, Simón se da cuenta de que las personas que le rodean desempeñan un papel muy distinto del imaginado por él. Nadie es lo que parecía ser... Nadie conoce a nadie.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Reencarnación anticipada
  • Besos en guerra
  • The selfish giant (Damon Albarn)
  • Padre E Hija [Eremika]
  • PAPÁ necesito una familia (En Pausa)
  • ❝Young and Lovely.❞ / Damon Albarn
  • Sombras de Hollow Creek
  • Mi estúpido niñero [DISPONIBLE EN FÍSICO]

Un camionero tiene un accidente de madrugada, cuando regresa a casa. El pesado y largo vehículo cae por un barranco y el conductor tiene la suerte de salir despedido antes de que el camión se hunda en un conocido lago. Es rescatado malherido y llevado a un hospital, en donde permanece más de veinte días en coma clínico. Simultáneamente al accidente, en el extremo opuesto de ese mismo lago, otro hombre es asesinado. Cuando al fin el camionero sale del coma no se reconoce ni a sí mismo, y menos a aquellos que afirman ser su familia y además asegura vehementemente, que él es otra persona. Finalmente, curadas sus heridas físicas, termina en un hospital psiquiátrico y allí, a los pocos días, pide escribir un relato, de lo que él asevera que ha sido su vida en los meses previos a su actual situación. Naturalmente, le dejan que ponga por escrito sus supuestas vivencias y cuando su psiquiatra lee lo que su paciente ha relatado, siente el apremio de comprobar lo que, para su sorpresa, tiene atisbos de razón. En poco tiempo, en contra de la lógica más simple, las afirmaciones del supuesto loco van confirmándose una a una, y el psiquiatra pierde la mayoría de sus aprendidas convicciones y se da cuenta de que esa historia no tiene por qué tener un final previsible.

More details
WpActionLinkContent Guidelines