Ahora quiero recordar todo aquello que no hice en un pasado, recuerdo las sonrisas que no di, los deseos que no pude cumplir, y ahora no tengo a nadie a quien acudir, estoy tan solo, desesperado por encontrar una mano que me ayude. Lloraré y no podré evitar que las lagrimas toquen el suelo, entonces, tal vez, me encuentre a mi mismo, perdido por la eternidad, condenado a caminar, en busca de esa luz, que pueda iluminar las sombras de la soledad, pero no puedo, pasan demasiadas cosas, y quiero volver, volver a esos tiempos, donde todo era mas fácil, nada producía este dolor, nada me entristecía, me encuentro con que esa puerta a mi infancia ya se cerró, hace mucho, mucho tiempo, y aprendí a ser fuerte. Soy una replica del que fue la inocencia, no tengo porque llorar, no tengo nada que esconder, soy la oscuridad de todo lo que pudo pasar y no lo puedo expresar, nada me puede hacer cambiar de opinión, quiero ser yo mismo.
Estar en ese lugar me trae tantos recuerdos, tantas anécdotas, tantas historias,...era el último día en el que estaba ahí y no pude evitar ponerme algo sensible e intensa; sentía un dolor y un vacío tan grande en mi pecho que no pude contener el llanto, siento como las lágrimas ruedan por mis mejillas mientras miro mis muñecas en busca de heridas como cuando lo hacía en las primeras sesiones del grupo de apoyo,...pero no están, no las encuentro por más que las busco y empiezo a desesperarme, a volver a caer al vacío, pero recuerdo toda mi vida, recuerdo mis amistades hipócritas, amores pasajeros que me rompieron el corazón, el acoso que tuve que pasar en el instituto, recuerdo mis inseguridades, mis traumas, mis delirios y mis demonios internos... recuerdo cada una de las cosas que lograron lastimarme, pero ya no siento dolor, ni rencor hacia otras personas, ya no siento nada de lo que sentía al principio; empiezo a entender muchas cosas, empiezo a encontrarme, porque estaba perdida en algún lugar oscuro del que no podía salir, me doy cuenta de todo lo que me dio el grupo y le agradezco al lugar, a mi mugroso y deprimente lugar.
Portada por: Marbeth Uveme