Mi cuerpo sabía perfectamente lo que quería, a veces necesitaba tiempo para pensar otras veces sabía perfectamente que él necesitaba tiempo para respirar. Cada segundo que paso sin él es sentir que finjo ser feliz, pensar que su piel toca la mía o simplemente respirar su aroma y saber que él jamás se ha ido, duele, duele porque ya no está. ¡Porque él aun continua haciéndome sentir a salvo y resguardada! Ya estar en casa sola, sin nada excepto que su colonia, no tiene sentido.
- ¿Por qué duele? - pregunte-
- Porque es real, amor. -respondió.-
Me enamore de una persona completamente diferente a mí, una persona que añoraba tenerlo todo, cuando yo simplemente soñaba con tenerlo a él, ahora solo estoy aquí, destrozada, con heridas, un corazón completamente quebrado y todo lo que me mantiene de pie, es saber que él aún sigue aquí, su colonia aún sigue en mi piel.
Es el siglo XVI, las personas le temen a lo desconocido, aborrecerán cualquier cosa que no se adapte a cómo están acostumbrados a vivir. Y ella era todo lo contrario a lo que para ellos es correcto: tan diferente, tan única y hermosa ante mis ojos. Por ello, la noche era perfecta para encontrarnos; dos corazones que, al estar juntos, latían con gran intensidad. Pero incluso así, estando juntas y perteneciéndonos, seguíamos siendo tan diferentes.
Yo era una mortal.
Y ella era una criatura inefable.
•-•-•
° Historia original de mi autoría.
° Capítulos cortos.
° Lenguaje explícito.
° De fantasía por lo cual se adaptará a conveniencia.
° +18