-Me prometiste que regresarias y no me dejarias ir- le dijé yo con un nudo en la garganta.
-Pero yo volví, volví por ti- dijó el desesperado.
-Pero no me cuidaste, me dejaste sola en ese tonto lugar por tus celos, y mirame ahora ¿Crees que no me dajasté ir?- no respondió a mi pregunta pero me miraba suplicante y con lagrimas en sus ojos- Si yo tambien pensé lo mismo.- le reproché.
Y en ese momento salió de la
habitacion dando un gran portazo.
Me enojé tanto pero sin saber que sería la ultima vez que viera sus lindos y obscuros ojos.
(CC) Attribution-NoDerivs