Los Amorosos "Cartas A Chepita"

Los Amorosos "Cartas A Chepita"

  • WpView
    Lecturas 10,489
  • WpVote
    Votos 101
  • WpPart
    Partes 4
WpMetadataReadContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación dom, ene 3, 2016
WpInfo
Ficción
Romance
Jaime Sabines (1926 - 1999), el reconocido poeta y escritor mexicano, viajó en 1945 a la Ciudad de México para concluir sus estudios. Durante su estadía en la ciudad, mantuvo una relación con Josefa Rodríguez Zebadúa "Chepita", a quien dedicó numerosas cartas, las que, en 2009, ella decidió compartir con el público amante del trabajo de Jaime Sabines. Chepita publicó la mensajería enviada durante los años que estuvieron lejos y en estas letras, Sabines se deja ver como el hombre enamorado... Cabe señalar que es en 1953 se casó con Chepita, con quien compartió su vida hasta el final.
Todos los derechos reservados
#10
jaimesabines
WpChevronRight
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Atentamente, Martin
  • Carta de una desconocida
  • CiberAmigos [Emiliaco]
  • OBLIGADO
  • Cartas de Amor
  • 𝐀𝐦𝐨𝐫 𝐂𝐨𝐧𝐟𝐮𝐬𝐨 | IAGS & VSA
  • El arte de encontrarnos
  • ¿Y si no hubiera pasado...? ||CHRISERICK||
  • Te Quiero Conmigo...
  • CARTAS EMILIACO 2❤

Martin Urrutia llevaba tres años compartiendo piso con Juanjo Bona, su mayor pesadilla. Todo había empezado como un desastre logístico: las ancianas que alquilaban el piso, en un movimiento digno de una comedia barata, lo habían firmado a dos inquilinos diferentes al mismo tiempo. ¿Resultado? Dos chicos de 19 y 20 años compartiendo espacio porque ninguno quería enfrentarse al lío legal. Y, al principio, funcionaba... más o menos. Claro, "funcionaba" significaba que Juanjo era el borde más insoportable del planeta y Martin había desarrollado la increíble habilidad de sonreír como si no le afectara. Excepto que sí le afectaba. Porque, para colmo, Juanjo le gustaba. Le gustaba tanto que dolía. Y no tenía sentido. Era frío, distante y con cero interés en relacionarse, pero Martin, que aparentemente no sabía tomar buenas decisiones, se había pillado de él. Así que, para lidiar con esa locura, cada seis meses el vasco se sentaba y escribía cartas. No para entregarlas, obviamente. Solo para sacar todo lo que llevaba dentro: lo que le molestaba, lo que le hacía feliz, lo mucho que odiaba y adoraba a Juanjo al mismo tiempo. Era un ritual, una forma de no volverse loco. Y siempre guardaba las cartas en un cajón, fuera de la vista de cualquiera. Así era desde septiembre de 2020. Hasta que, un 4 de octubre de 2023, Juanjo encontró las cartas. Y, por supuesto, las leyó. Porque cuando tu vida es un caos, ¿por qué no añadir un poco más de drama?

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido