Alocada Vida

Alocada Vida

  • WpView
    Reads 459
  • WpVote
    Votes 64
  • WpPart
    Parts 23
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Feb 23, 2016
Zoe Ariza, una adolescente de 16 años, como todas historias, tiene que tener un drama. Se muda a Alabama cuando su abuelo fallece. Ella y su familia vivirán un tiempo en la vieja casa de sus abuelos para hacerle compañía a su abuelita. Pero el viejo pueblo al que iba de pequeña en vacaciones, no es el mismo. Ella, en su nuevo hogar, vivirá el amor, desamor, amistad y reencuentros. Todo se le mezclará. Ella vivirá una Alocada Vida.
All Rights Reserved
#365
nuevavida
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Lo que queda de nosotros: Un verano irresistible
  • Nosotros, siempre (SIEMPRE #2)
  • Tal vez sí eras un cliché, pero no conmigo
  • Zoey "Una decisión puede cambiarte"
  • IMPERFECTAMENTE PERFECTOS [LIBRO 2] [TERMINADO]
  • Nada más que tú
  • Mi mejor casualidad, en la 302 (en edición)
  • Oculta Verdad ✔
  • TU SONRIES, YO ME ENAMORO.
  • TENIENTE RAIZER RILEY (SEÑORES JUSTICIA 1)

Alba no quería ir al campo. No quería dejar atrás su ciudad, sus amigas, ni mucho menos la idea de seguir llorando en paz por su ex. Pero una laptop nueva puede más que cualquier orgullo herido. Así que ahí va: directo a pasar las vacaciones con una abuela cariñosa, una tía algo excéntrica y un grupo de chicas que parecen sacadas de una comedia adolescente... si las comedias adolescentes incluyeran reformas de paladares, pinturas a brocha gorda y confesiones a medianoche. Lo que Alba no esperaba era encontrarse con él. Mateo. Arrogante, guapo y recién llegado. Y con un talento especial para hacerla enojar... y dudar de todo. Entre peleas, miradas que dicen más que mil palabras, fiestas de quince y una amistad que no se parece a ninguna otra, Alba descubrirá que a veces cerrar ciclos no es cortarse el pelo, sino dejar entrar lo inesperado. Porque a veces, lo que queda de nosotros, es justo lo que más vale la pena conservar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines