más que una misión /Labrats
88 partes Continúa Contenido adultoEn el Año 2012.
El general de G.U.N. mandó llamar a la detective Alexa Addison. Aunque muchos la conocían como detective, en realidad era la comandante de la Cuarta División. Hacía apenas unas horas, el cuartel general de G.U.N. había sido atacado, y por eso mismo, el general tenía una misión perfecta para ella.
Al mencionar a la comandante, cualquiera pensaría en una mujer de por lo menos treinta años, pero no. Alexa era una chica de tan solo diecisiete. ¿Cómo era posible que una adolescente ocupara un puesto tan alto dentro de una organización como G.U.N.? La respuesta era sencilla: Alexa no era una chica común.
Había sido reclutada desde 1940, cuando su madre la internó en el ejército. Fue entonces cuando descubrieron su verdadero origen: Alexa tenía 121 años, y tanto ella como su familia eran vampiros. Gracias a su apariencia juvenil e inmortal, era la candidata ideal para misiones encubiertas que requirieran infiltración en ambientes escolares o juveniles.
Su nueva misión era clara: el cuartel general de G.U.N. había estado investigando a un hombre llamado Donald Davenport, un científico millonario que compraba piezas tecnológicas sospechosas y potencialmente peligrosas. Se temía que estuviera construyendo un arma letal.
La tarea de Alexa consistía en infiltrarse en la escuela de Mission Creek, donde estudiaban los cuatro hijos adoptivos de Davenport. Debido a su personalidad reservada y su carácter introvertido, el general decidió que no trabajaría sola. También fue llamada su hermana Rosalíe Haale, quien acababa de regresar de otra misión. Ambas serían asignadas a la operación conocida como: "La detención de los Davenport".
Dos semanas después de su llegada, Alexa fue llamada por su madre a la panadería familiar, Addison Bakery. Allí, su madre le pidió que reconsiderara la misión que G.U.N. le había encomenda