Soy Anita y tengo un gran amor que se llama Gus, llevamos dos años separados y ahora que vamos a volver a vernos, algo le sucede, ya no contesta y nadie sabe decirme nada.
Cuando llegue a Argentina quise sentir su calor, olor, volver a tenerlo en mí como solía ser antes.
Encastrábamos juntos tal y como un rompe cabezas. Éramos el uno para el otro.
Pero una mala decisión cambio nuestro rumbo unidos.
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