Todos esos ojos acusadores me persiguen de un lado a otro, y yo me escondo en un pozo sin fondo de cuadros sin sentido alguno, tan vacíos como llenos, que no hacen más que recordarme mi fracaso.
me encuentro encerrado entre estas paredes blancas mientras cuento parte de mi vida y parte de lo que me imaginaba que seria sin saber que es verdad y que es fantasia