Mi garganta arde, mis párpados pesan. La miro... Se ve hecha un desastre, sus bonitos ojos miel están cansados.
-Dime qué quieres -musitó, lleno de dolor-. Haré lo que quieras, pero por favor, no sigamos así.
Ella solloza y sus ojos se llenan de lágrimas.
Oh mi niña, que te he hecho.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Han sido unos cuantos días duros, nadie me ha preguntado
Aunque no haya si'o mi problema, sí me ha salpicado
Y me ha dolido, y aguanto las ganas de llorar que me han venido
Y me he olvidado de que para llorar también tengo motivos