Jamás te dejaré ir.

Jamás te dejaré ir.

  • WpView
    Reads 4,415
  • WpVote
    Votes 527
  • WpPart
    Parts 23
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Mar 23, 2016
Mi nombre es Sara y tengo 17 años: pelo largo, morena, metro sesenta y ojos marrones. La verdad no me considero una chica nada fácil. Mis padres murieron en un accidente de moto hace un par de meses y me tuve que mudar a casa de mi abuela, junto con mi hermano, que se volvió adicto a las drogas tras la terrible pérdida. Yo, mientras tanto, me pasaba las noches en vela, llorando mientras escuchaba las barbaridades que mi hermano decía a mis abuelos bajo el efecto de la cocaína. Cuando parecía que nada podía ir peor, llega septiembre. De niña solía gustarme ya que septiembre significaba volver a ver a los amigos del colegio, a jugar con ellos, abrazarlos después de tres meses de verano... Pero esta vez no era así. Comenzaba segundo de bachillerato en un instituto nuevo. Esto quería decir que habría que hacer amigos nuevos, lo que no es especialmente una de mis virtudes. Poco a poco fui conociendo a gente, chicos y chicas encantadores. Conocí a la que pronto se convertiría en mi mejor amiga, a mi alma gemela Laura, y al chico por el que acabaría entregando mi vida.
All Rights Reserved
#631
motos
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • AMISTAD LEJANA
  • La primera vez que te vi
  • Amor prohibido
  • ¿Qué se siente enamorarse?
  • El Abandonado Afortunado
  • la elección correcta
  • Se los demostraré a todos [Terminada]
  • El Regreso Del Bastardo

Mi nombre es Abigail, curso el 2º año de instituto, cumpliría 17 años en marzo, vivo en la Ciudad de México, era de las chicas más populares aunque siempre lo anhelé, pero sabía que ese no era mi lugar, me dedicaba a la escuela no tanto como para ser considerada una nerd pero lo suficiente para tener buenas notas. Tenía pocos amigos pero casi nunca me juntabas con ellos, aún con mi poca edad ya me habían desilusionado suficiente como para desconfiar demasiado en una relacion amistosa y ni se diga e una romántica puesto que nunca fui vista de esa manera, aunque esa idea cambiaría tarde o temprano. Una chica Colombiana que conocí por medio de internet me ayudaría a volver a creer en la amistad, en que no todo era malo. Pero no solo eso, mi suerte mejoraba más, llegaría a conocerla y juntas cumpliriamos nuestros sueños, siendo el apoyo de la otra

More details
WpActionLinkContent Guidelines