DEJALO SER
Déjalo Ser
Ya no había necesidad de creer en el amor.
La vida me lo había arrebatado casi todo: mi hogar, mis sueños, incluso las pequeñas razones que me mantenían en pie. No tenía sentido describir la tragedia de mi existencia sin antes admitirlo: estaba sola, completamente sola, vagando por las calles interminables de Londres.
Esa ciudad que me vio nacer, crecer y romperme se había vuelto un reflejo exacto de mi alma: gris, silenciosa, a veces cruel. Podía caminar durante horas entre la multitud sin que nadie notara mi presencia, sin que nadie me esperara en casa. No había familia, ni promesas, ni amor. Solo yo y mis pensamientos, girando en un bucle sin fin.
El día que conocí a Benedict no fue el más afortunado para ninguno de los dos. Yo estaba en el hospital, esperando los resultados de una recuperación que parecía más emocional que física. Y él... él apareció sin buscarme, como un extraño enviado por algún destino que todavía no entendía.
Su presencia no fue amable ni dulce, pero tuvo algo -una mirada, un tono, un gesto- que cambió el rumbo de mi historia.
Me llamo Stefany Fowler, y esta es mi historia.
La historia de cómo alguien que no buscaba amor... terminó encontrándolo en la forma más inesperada.