El susurro de la destrucción

El susurro de la destrucción

  • WpView
    Reads 32
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Jan 17, 2016
WpInfo
Fiction
Mystery
Los minutos cedían ante el canto del viento, en aquel bosquecillo mágico. Allí, Amalia, contemplaba como las hojas caían muertas y todo se desmoronaba en polvo, dejando a la vista una obra de arte efímera. ¿Fue su culpa? Se preguntaba, mientras sus lágrimas caían sincronizándose con aquella ejecución. Se le acababa el tiempo, y no solo a ella.
All Rights Reserved
#746
realidad
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El eco del Bosque Maldito
  • El conjuro que mató al gato
  • El Deseo Jamás Pedido
  • Daylight - Twilight [Paul Lahote] ✓
  • Legítima Heredera
  • I Give You Life - Paul Lahote
  • Las Malditas Maravillas © |EN PROCESO|
  • "La Lectura De Un Eterno Otoño"
  • Padre Naturaleza [COMPLETA]
  • Bajo la Marca del Alfa | Sam Uley ²

Las leyendas del bosque maldito eran conocidas solo por aquellas personas que vivían cerca, susurradas a la luz del fuego en noches de luna llena. Decían que las almas de los que se habían aventurado más allá de sus limites nunca regresaban, condenadas a vagar eternamente entre los árboles. Sus profundidades ocultaban secretos oscuros, susurros de antiguos sacrificios y un árbol que, según las leyendas, era el guardián de una maldición eterna. Pero un grupo de amigos, llenos de entusiasmo y con corazones valientes, ignoro las advertencias, convencidos de que tales historias eran solo cuentos para asustar a los niños. El bosque no era solo un lugar, era un ente vivo, respirando y acechando. Durante generaciones, las sombras de sus árboles habían albergado secretos que nadie osaba mencionar en voz alta. Los lugareños lo conocían como el bosque del Eco Maldito, un lugar del que no todos regresaban y los que lo hacían, volvían con miradas vacías y recuerdos imposibles de comprender. Se decía que dentro de ese bosque existía un árbol, retorcido y antiguo, nacido de un pacto maldito. Un hombre, consumido por su ambición, había ofrecido en sacrificio a su propia familia. La sangre de sus hijos y su esposa alimento las raíces de ese árbol, y cuando el mismo se colgó de una de sus ramas, sello una maldición que resonaría por toda la eternidad. Pero lo que hacia al bosque terrible no era la leyenda del árbol ni los ecos de los sacrificios. Era el ciclo. Un ciclo eterno de muerte y desesperación que atrapaba a quienes se atrevían a cruzar sus fronteras, obligándolos a revivir el horror una y otra vez. Andrés lo supo demasiado tarde. Su grito desgarrador se perdió en el viento, mezclándose con las risas guturales que el bosque devolvía como burla. Sangrando, cubierto de lodo y cicatrices, corrió con todas sus fuerzas, escapando de un lugar que parecía no tener fin. Pero no se puede huir de un eco.

More details
WpActionLinkContent Guidelines