Mickie Allen, la niña de 15 años que vivió algo que la dejo marcada de por vida, lamentándose cada segundo de su existencia, la pequeña joven que huyo de casa, dejando a su madre preocupada con el maldito cerdo de su padrastro.
Lara, una chica peculiar, entró siendo solo una niña por un chequeo rutinario y terminó creando su propio mundo en este peculiar lugar que ahora no tiene de otra que llamar "hogar".