Escribí lo que para mí fue mi primer
poema cuando tenía 17 años.
En pleno uso de todas mi razones adolescentes, y aprovechando esa soledad acompañada por la noche.
Si escribo esto aquí es porque me esta carcomiendo la cabeza y no puedo siquiera respirar del todo bien, porque ahora mismo no deseo ser atormentada por toda la farsa que yo misma he creado.