Story cover for Celos *-* by MaquinaComeGalletas
Celos *-*
  • WpView
    Reads 2
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
  • WpView
    Reads 2
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
Complete, First published Jan 27, 2016
Era una tarde de lluvia, yo estaba con mi mejor amigo disfrutando, haciendo juegos, carreras etc... Ya estábamos lejos de casa,  empezó a llover cada vez más fuerte entonces Jake me abrazó y me llevo a una cueva con una casa adentro, que al parecer era la de Marceline 


-Entremos - Dijo El Chico De Pelo Claro.

- Mm no creo que sea buena idea, debe estar durmiendo o estará ocupada - Respondió su amigo. 
                              
-No porque ella esta todos los días con su bajo tal vez podríamos armar una banda -

-Ah.. Suspiró el perro asiendo una cara de cansado. Esta bien amigo lo que sea por ti 

-Gracias Amigo.
All Rights Reserved
Table of contents
Sign up to add Celos *-* to your library and receive updates
or
Content Guidelines
You may also like
You may also like
Slide 1 of 10
Ojos color fuego [Terminada] cover
What The Heck!? - Syda / Midick cover
Casualidad o destino cover
Amistades  cover
Ahora se dice miau (countryhumans x tu) cover
El Caos De Mi Vida cover
FATM'S una Verdadera amistad cover
El de Mala Suerte  [EDITANDO] cover
The Last Storm [THIAM] cover
la culpa mata, pero la esperanza vive. cover

Ojos color fuego [Terminada]

51 parts Complete

-¡Ya deja de decir mi nombre completo! Parece que estás hablando en serio sobre algo que no tiene sentido. Yo no puedo controlar el clima o la madre naturaleza. Si vino una tormenta de la nada, no le vas a echar la culpa a una persona. Tal vez creas que me intimidas Apolo, pero no es así. Así que si quieres saber qué fue lo que pasó, conviértete en meteorólogo y si no tienes suerte buscando las respuestas que quieres, te veo en las noticias a la hora del clima. Ahora vete, la puerta de abajo está abierta.- Dije abriendo la puerta. ¿Quién se creía que era? Sin sacar sus ojos que estaban más que nunca en un color naranja de mí, se levantó y se me puso a centímetros de mi cara. - Bien. Si así es como quieres jugar, juguemos. Pero te advierto Thea, no me provoques. Ya voy a saber lo que pasó, de las buenas o de las malas.- Y otra vez sentí esa fuerza que me daba ganas de caer desmayada en sus brazos, pero lo rechacé, como lo había hecho antes.