Lo había visto en algún sitio, quizá en algún After, o en la calle, pero era imposible olvidar esa sonrisa, una sonrisa que transmitía seguridad, sinceridad, y esos ojos color marrón que podían hacerte suspirar tantas veces como para perder el aire y necesitar respiración boca a boca por parte de el, y lo mejor de todo esto, es que se mudó al lado de mi casa y ahora lo estoy viendo mover sus cosas en su cuarto, por que si, mi ventana colinda con la suya y lo puedo ver todo el tiempo.
Al mudarme y ser independiente, pensé que todo iba a estar bien, es una fase por la que todos pasan, pero jamás pensé que terminaría de esta forma, adicto a lo que habita en mi casa, que en unos días se convirtió en mi dueño~