Una gran características que tenía Emma, era su seguridad, seguridad en todo los sentidos, podía controlar y controlarse pero Olivia, sabía muy bien que no.
Ella es la chica perfecta atrapada en una mentira, él el chico rebelde con un oscuro pasado, y aunque se odian a muerte, un trato peligroso los obligará a mantener una fachada que podría destruirlos a los dos; porque cuando juegas con el fuego, tarde o temprano, terminas ardiendo.