Diferentes a los demás | Slash

Diferentes a los demás | Slash

  • WpView
    Reads 424
  • WpVote
    Votes 28
  • WpPart
    Parts 7
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, May 27, 2026
Dos vidas, Dos destinos y un futuro entrelazado. Claramente para el amor no es necesario que ambos tengan los mismos gustos, opiniones y tampoco es necesario que sean de distinto sexo ¿O si? Alejandro y Enrique son dos estudiantes de primero de secundaria quienes con el tiempo descubren el amor... que hay entre ellos. "-Sabes algo- Le miro a los ojos con una tierna sonrisa -Yo te amo y me vale madres lo que las demás personas opinen de nosotros... tenemos que aprender a que los comentarios de los demás se nos resbalen... a los demás no les tiene que importar nuestra vida...- Le abrazó y deposito un beso en su mejilla." Ellos no esperaban ese destino... ellos simplemente se cruzaron... ellos simplemente decidieron ser diferentes a los demás "Nombre del OTP: SmallShipping"
All Rights Reserved
#2
octubre
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Lo que no tiene nombre
  • Eres para mí ♡ [Completa]
  • PULSO Y PASIÓN "Camren"
  • ONC 2026
  • Nosotros jugando a ser eternos
  • One More Kiss ♡ [Libro 2]
  • Ecos Del Pasado   GiP
  • Ser amigos y terminar ¿enamorados?
  • One Kiss ♡ PRÓXIMAMENTE EN FÍSICO
  • Siempre serás tú ♡ [Libro 2]

-Me prometiste que cuando estuviera lista... tú lo harías. Serías mi primera vez. Me giré lentamente hacia ella. No podía creer lo que acababa de decir. No porque no fuera cierto, sino porque yo recordaba perfectamente esa promesa. La había hecho. Años atrás. Cuando ella tenía doce. -Eso fue hace mucho, Hannah -respondí, tragando saliva-. No iba en serio. No... no de verdad. -Pues yo sí me lo tomé en serio -dijo, firme, con la voz rota pero decidida-. Y ahora tengo dieciocho. Y estoy lista. Me acerqué un paso, la miré de arriba abajo. Tenía ese cuerpo pequeño, casi frágil. Y yo... yo era todo lo contrario. Demasiado alto. Demasiado fuerte. Demasiado todo. Solo pensar en tocarla ya me hacía sentir como un animal peligroso. -¿Tú has visto cómo eres? -le dije, casi con desesperación-. ¡Eres diminuta, joder! ¿Y yo? ¿Tú crees que podría...? -Me detuve. No podía ni acabar la frase-. ¿Tú crees que podría hacerlo sin hacerte daño? Ella no bajó la mirada. -Confío en ti. -No tienes idea de lo que estás pidiendo -dije al fin, acercándome un paso-. ¿Sabes lo que significa eso? Porque si me dices que lo haga, está bien, lo haré. Pero si me das luz verde, Pulga, te vas a quedar conmigo. En esta casa. En esta cama. No vuelves a esa residencia de mierda ni un solo día más. Ella parpadeó. El llanto se le detuvo. -¡Pero no quiero mudarme aquí contigo! Eso me hizo reír. Una risa, cargadas de rabia. -Entonces búscate a otro capullo que te estrene -escupí, sin poder contenerme-. Uno que no haya visto cómo te caías de la bici, que no sepa cómo llorabas cuando se te rompió el diente. Alguien que no te conozca desde que eras una cría. Uno al que le importe una mierda si cambias de opinión a la mitad. Porque yo... yo no sé cómo follarte sin que se me rompa el alma si te duele.

More details
WpActionLinkContent Guidelines