Cartas de amor sin remitente

Cartas de amor sin remitente

  • WpView
    Reads 45,468
  • WpVote
    Votes 5,529
  • WpPart
    Parts 122
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Jun 10, 2018
Él estaba enamorado, cada día observaba a la morena de ojos café salir del trabajo y cantar mientras caminaba hasta su casa. Ella, en cambio, se encontraba al borde del suicidio; a sus dieciséis años, Shira decidió que ya no quería vivir. Tenía veintitrés cuando encontró una razón para hacerlo, cuando la tinta en las cartas de un desconocido le recordó lo que significaba ser amada. Sus cartas los unieron, pero a veces el amor no es para todos. Portada por la bella @LCBuenfil CONTENIDO REGISTRADO EN SAFE CREATIVE TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS No se aceptan copias ni adaptaciones de ningún tipo
All Rights Reserved
#57
anónimo
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Cartas de un amor no confesado. |Obamitsu.
  • 『Cartas』ThePromisedNeverland
  • 500 Cartas
  • ¿Por qué volviste?
  • Hasta el próximo verano.
  • Lamentos tardios
  • Querido Playboy
  • Frenesí Obsesivo
  • Carta de Amor

Entre la tinta y el silencio, Obanai Iguro guardó sus emociones en cartas que nunca se atrevió a enviar. Cada palabra escrita era un espejo de su profundo y silencioso amor por Mitsuri Kanroji, un amor que, en su alma atormentada, nunca pensó que merecía. Con el papel en blanco como su único amigo, Obanai dejó que su corazón hablara en los momentos en que la vergüenza y el miedo lo consumían, escribiendo y reescribiendo sus ideas sin atreverse a dar el paso de enviarlas. Las palabras que nunca se dicen, son más pesadas que las que se pronuncian. A veces, el silencio se convierte en la carga más difícil de llevar, y él lo sabía bien. Esos sentimientos que creyó no correspondidos y el amor que sentía por Mitsuri se convertían en una llama que ardía en su pecho, una llama que nunca pudo dejar salir, temiendo que las palabras pudieran manchar la pureza de sus emociones. Así, entre sombras de dudas y la devoción que no se atrevía a mostrar, Obanai dejó su corazón plasmado en hojas que solo el tiempo pudo proteger. Sus cartas eran un susurro eterno, un eco de lo que pudo haber sido, pero nunca llegó a ser. En cada trazo de su puño y letra, había una confesión que nunca encontraría un oído dispuesto a escuchar. Pero él, aún en su soledad, encontró consuelo en la quietud del papel, donde podía ser él mismo sin las barreras de su propio miedo. Un amor no confesado, que viviría en la oscuridad de su alma y en el confín de esas páginas, donde las palabras se volvían infinitas y eternas, como un secreto que solo él sabía guardar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines