Si la mente es un abismo, un ruido podría escucharse eterno.
En el valle típico de la ciudad y con personas totalmente comunes es difícil encontrar una anomalía en las personas, Byron fue la excepción, pareciendo siempre una persona cualquiera, sana y enajenada, pero no por su mundo o sus problemas, sino por algo que ha ocultado por años, bloqueado en su mente, controlado por un viejo blues, loco o bestia, antes de que suene de nuevo el silencio en el estruendo de la mente.
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