La sirena tatuada

La sirena tatuada

  • WpView
    Reads 2,873
  • WpVote
    Votes 174
  • WpPart
    Parts 11
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, May 14, 2016
El Madrid de 1982 estaba en ebullición y los que ardían en sus calles no sabían que sus cantos a la vida conformarían uno de los periodos más ricos para la cultura española. Esos jóvenes agotados del gris de la dictadura tenían mucho que decir y no estaban dispuestos a que no se les escuchara de nuevo, así que entonaban sus himnos en cualquier esquina. Exposiciones plagadas de color, fotografías de colegialas decadentes, conciertos en cada rincón y mucha cerveza por todas partes. Todos soñaban con ser músicos y reírse en la cara de un mundo en el que no iban a tolerar que se les dijera una vez más lo que debían o no debían hacer. No había nada escrito; no había normas, ni milagros, ni dioses, ni padres a los que rendir cuentas. Valentina tenía que intentarlo.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Mentes psicóticas - No tengas miedo
  • Just say it
  • A Media Voz
  • Hasta mi último aliento
  • Obertura
  • NO ES UN MONSTRUO
  • Un beso bajo la lluvia

No tengas miedo, si sobrevives esta noche, muy fácil, le has simpatizado a ese grupito que siempre se hace en la mitad de la clase. Esos de notas excepcionales y personalidades misteriosas. No son malos, bueno, no lo serán mientras no cruces esa raya imaginaria que ellos mismos han trazado Nigel y Victoria Fitzgerald, un par de mellizos con talentos musicales envidiables y los mejores sociópatas con los que te podrás topar. Conrad Thomas, no te acerques mucho, cuando la ira se sube a su cabeza, no le interesa matar a alguien en medio de su ataque. Berenice Grayson, caso de depresión y una mente perversa cuando quiere. Y por último, Clarence Parnell, la cara linda y sociable del grupo, aunque no te confíes, tiene una mente perversa y macabra que disfruta del dolor ajeno. Ahora, la pregunta del millón ¿Te atreves a entrar? Te atreves intentar saber quienes son ese montón de jovencitos que se han ganado el respeto de más de uno. Todos los derechos reservados

More details
WpActionLinkContent Guidelines