
Ella se dio cuenta que había nacido solo para experimentar aquel sentimiento otorgado por Dios, el dolor. Ella sabía que su único motivo de vida siempre sería llevar consigo un martirio, porque, desde que había pisado la Tierra, lo único que jamás olvidaría sería el sufrimiento que todo tipo de seres le proporcionarían. Ella poco a poco iría apagando su luz, y él sería el principal causante de ello. ADVERTENCIA: Esta historia contiene lenguaje fuerte y escenas de contenido adulto. Se recomienda discreción.All Rights Reserved
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