
Querida hermana: Hace mucho que no hablamos, es gracioso porque antes no parabas de mandarme cartas. De lo que hacías, cuando mamá te gritaba; de alguna forma me hacías sentir que estaba a tu lado. Junto a ti. Cuando todo lo malo pase aquí estaré. Prometo nunca irme de tu lado. ¿Podrás tu cumplir la misma promesa? Te quiero, tu pequeña hermanaTodos los derechos reservados