Ella era luz. La típica chica risueña, leal, que daba sin medida y confiaba incluso cuando no debía. Pero todo cambió con una sola persona. Una historia que parecía amor, pero acabó convirtiéndose en su punto de quiebre. Desde entonces, dejó de ser la misma. Se volvió desconfiada, silenciosa, se encerró en sí misma. Ya no lloraba como antes... porque ya no sabía ni cómo hacerlo. Este libro cuenta su viaje. El de una chica que tocó fondo, pero que se negó a quedarse ahí. Una historia de superación real, escrita con heridas, miedo, rabia y amor propio. Porque aprender a darte tu lugar también es una forma de volver a vivir.
More details