Desde el anteúltimo banco del salon podía observar al tercero, una castaña timida y super bonita. Intentaba llamar su atención de alguna forma pero siempre terminaba en lo mismo, un saludo y unas pocas palabras antes de despedirnos.
Eramos vecinos y ambos estudiabamos el profesorado de historia en el mismo lugar, por lo que me la cruzaba siempre pero solo sabia su nombre. Debía idear un plan pero mi cabeza no funcionaba para eso y la mejor mierda que se me pudo ocurrir fue:
"A mi me ha ido mal, nunca entendi historia Romana, ¿Podrías ayudarme?"
Me estaba metiendo en su universo, conociendo su vida, una historia diferente...
All Rights Reserved