El Umbral de la Luz de la Luna
Seis años después de la muerte de Elizabeth, Federico y Lucinda vagan como sombras en un mundo de penumbras y recuerdos. Una noche, en un parque bañado por la inquietante luz de la luna, escuchan una risa infantil que corta el silencio. Una niña de vestido blanco, con cabellos oscuros y ojos brillantes, se presenta ante ellos. Su risa, a la vez dulce y escalofriante, evoca ecos de un amor perdido. Federico siente un estremecimiento; la pequeña se asemeja demasiado a su difunta amada.
"¿Por qué no vienes a jugar?" pregunta la niña, con un tono que parece prometer secretos oscuros. Con su llegada, la pequeña Elizabeth transforma su vida en un torbellino de colores y alegría, pero detrás de su inocente fachada se esconden horrores inimaginables. Las risas pronto se tornan en ecos de angustia, y el parque, antes vibrante, se convierte en un escenario de pesadilla.
A medida que el tiempo avanza, Federico y Lucinda descubren que la reencarnación de Elizabeth no es más que una ilusión creada por las sombras del pasado. Sus recuerdos cobran vida en una danza macabra, y el amor que una vez los unió ahora los atrapa en una red de desesperación.
Bajo el testigo silente de la luna, la verdad se revela: algunos amores, aunque intensos, son condenas eternas. La luz de la luna se convierte en un umbral, donde la belleza y el horror se entrelazan, y los dos amantes enfrentan su destino en un mundo donde los ecos de risas infantiles ocultan un profundo sufrimiento.
Todos los derechos reservados. No seas imprudente; la publicación de esta obra no puede ser copiada ni en parte, ni en todo. No debes registrarla ni transmitirla por ningún medio o sistema, ya sea electrónico, magnético, fotocopia o cualquier otro similar. No lo hagas sin el permiso previo y por escrito de la editorial, o enfrentarás un gran mal.