Alonso Y Yo ( Abebo )

Alonso Y Yo ( Abebo )

  • WpView
    Reads 82
  • WpVote
    Votes 7
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadComplete Sat, Mar 5, 2016
Todo empezo una tarde cuando yo estaba en facebook me llego un mensaje donde decia hola brome pasas tu whassapp Yo respondo claro Jos y para que Jos: para agregarte a un grupo donde estamos los 5 Yo,Alonso,Alan,Freddy, y bryan Ok yo te lo paso A los cinco minutos veo un grupo titulado " BROTHERS " despues alguien me envia un mensaje a privado diciendo "HOLA" Yo respondo igual pregunte quien era me respondio soy alonso Yo: A hola alonso como estas Alonso: Bien y tu Despues de llegar a hacer mas amigos de lo que eramos llegamos entre juegos y juegos al final yo salí perdiendo por que me llegue a enamorar Pero tenia miedo de decircelo a el le comenze a hablar de una forma mas cursi y el a mi igual y a la final un dia decidi pedirle que fuera mi boyfriends El acepto cosa que me alegro mucho pero como siempre hay algo que se opone a la felicidad despues de mi propuesta . Comenzaron a aparecer personas del pasado de Alonso luche mucho pero esto tan bonito se fue al vacio
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Mi hijo no se toca
  • Posdata: te amo (2da temporada)
  • Es mejor hacer el amor que la guerra
  • Simplemente tú
  • Enamorada de mi mejor amigo!!!
  • Un pequeño cumpleaños triste
  • Kiss me ; Landoscar
  • Mi dulce regalo || Chestappen

Desde que Lando Norris fue adoptado por Toto Wolff, la Fórmula 1 nunca volvió a ser la misma. El rumor empezó como un chisme de paddock: que Toto, el intimidante CEO de Mercedes, había adoptado oficialmente a Lando como su hijo Omega. No porque Lando lo necesitara-tenía una carrera en ascenso y un equipo que lo quería-sino porque Toto se había encariñado tanto con él que ya lo consideraba suyo. Literalmente. Y para Toto, lo que es suyo, no se toca. Pero el problema era que Lando era... adorable. Demasiado adorable para el bien del paddock. Alto, con mejillas suaves, siempre sonriendo, abrazando a todo el mundo, y con un aroma dulce que volvía locos a los Alfas, especialmente cuando estaba feliz (lo que era... siempre). Para los otros pilotos, Lando era irresistible. Max Verstappen intentó acercarse primero. En el hospitality de Mercedes, nada menos. -¿Qué tal, Lando? -dijo con una sonrisa ladeada-. ¿Te gustaría venir a ver una peli conmigo esta noche? Podemos cenar... solos. Toto apareció detrás como una sombra. Max sintió una mano en el hombro. -¿Te gustaría tener una multa de tres ceros? Porque eso es lo que cuesta intentar invitar a MI hijo, Verstappen. Max huyó. Luego fue Charles Leclerc, con un ramo de flores y una sonrisa más nerviosa que encantadora. -Monsieur Wolff, solo quiero llevar a Lando a un café. Nada romántico... -¿Sabes qué más se toma con café? ¡Pastillas para el dolor, cuando termines en el hospital! -gruñó Toto-. Fuera de aquí, Leclerc. Papi Toto al rescate

More details
WpActionLinkContent Guidelines