
No puedo borrar de mi mente su mirada, es de esas cosas que te impresionan tanto que cuando cierras los ojos tu cerebro te manda imágenes distorsionadas para que no lo olvides. Desde que sentí su presencia sabia que algo iba a suceder. Algo tenia que cambiar por completo. Sus ojos negros, sus labios gruesos y su jodida perfecta voz. Ojala no nos hubiéramos conocido en esas circunstancias. De pronto apareció en mi vida, en mi casa. Pero no me buscaba a mí, buscaba el baño. Nunca me había molestado tanto que mi padre tuviera el consultorio en casa. Así al menos podía verlo más. Pero justo hoy, lo odie. Me quede helada al escuchar que era su paciente. Nunca me habían advertido tener relación con alguno. Pero, son esas cosas que no se dicen, pero las sabes. No se necesita ser muy sabio para darte cuenta que mientras más lejos estés, mejor. No sabía si sentir lastima o miedo de estar cerca de él. Pero creo que de todas las cosas que siento, ninguna se parece a estas dos últimas.Todos los derechos reservados
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