Esto es lo más raro de todo. Un fantasma se aparece en tu sueño y te avisa que estás soñando. De pronto, en medio de los recovecos de una historia sin tiempo, te encuentras con esta revelación: ese fantasma eres tú mismo.
Oh, caramba, estás despertando.
Tú no eres tú. Sólo existe el increíble milagro de ser, simplemente ser, sin forma ni nombre.
All Rights Reserved