Cada palabra se rompía cuando las pronunciaba, y tal vez no sólo las palabras; me rompí, mi mente necesitaba descansar, mi cuerpo necesitaba pudrirse, mientras mis pensamientos me consumían.
Me quedé totalmente bloqueada, sin saber que hacer.
Yo no paraba de mirar a mi primo, por que no sabía que hacer, cuando él me dió un empujón y me caí a sus pies.
Yo me moría de la vergüenza...