
Una chica peligrosa como el fuego, pero frágil como una flor. Ella era una chica con carácter, fuerte. Podía herirte como una espada afilada, o podías escuchar sus dulces palabras. De ti dependía que lado querías conocer. No le importaba lo que pensarán de ella. Pero llegó... Llegó y nunca pensó que agradecería todos los días por su existencia.All Rights Reserved