Prologo
En este libro quiero contarles algunas anecdotas de mis años de maestra.
Para mi es el tesoro que llevare en mi tumba, aclarandoles que aun vivo y trabajo de lo mismo, por lo que aun no terminan porque sigo en esta profesion.
Quiero decirles que para un maestro la mayor gratificacion la obtenemos de los alumnos, porque en el dia a dia hay muchos problemas que suceden detras del contacto con los niños.
Y que esos maestros que no estan por la labor, por el sueldo y no estan de acuerdo conmigo pues que quieren que les diga, son unos amargaos que hacen lo que no les gusta.
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