"[···]había un ramo de flores marchitas hasta convertirse en el oscuro pasado de lo que algún día había sido algo hermoso. Ese hermoso recuerdo era lo único que tenia conmigo en esa habitación, y en toda mi existencia, porque ahora el recuerdo de su belleza era lo único que tenía, y ni siquiera me pertenecía.
Baje mi vista a mis manos, eran jóvenes y marchitas, hermosas y destruidas. Intentaba traer abajo los muros que mi mente había creado para protegerme, quería recordar quién era, quien fui o quien seria desde ahora."
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