Eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas ("Yo no creo en las meigas, pero haberlas, las hay").
Era de noche, sus gritos de dolor se escuchaban en todo el lago, la luna los contemplaba, de repente un silencio estremecedor, la luna era el unico testigo de lo que alli habia sucedido del secreto en el lago por muchos años...
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