Sarit y las mil cicatrices.
En el segundo libro de Corintios, en el capítulo 5 y en el verso 17 dice:
De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas
viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Este fue el caso de una joven, con un pasado oscuro y con una vida
llena de obstáculos desde el comienzo, donde la existencia de Dios,
del amor, de la paz, de la luz, se veía tan lejos, como está lejos el
cielo de la tierra.
La destrucción, el odio, la maldad y los abusos marcaron la vida de la
joven, al punto de llevarla a tomar decisiones que marcarían su vida
hasta que Dios la alcanzara con sus manos.
Este libro habla de que nadie es capaz de resistirse al llamado de
Dios a pesar de su dureza de corazón.
Somos como aquel Moisés, que, aunque quiso decirle que no a Dios, no
pudo, pues Él le tenía una misión desde el comienzo de su vida.
Este libro habla de los cambios drásticos que Dios puede hacer en una
vida destruida y darle a esa vida, un giro de 180 grados.