Me voy
  • WpView
    Reads 10
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Apr 16, 2016
Amo a Jorge pero la situación era insoportable... -Julia piénsalo bien, solo por un hombre no puedes dejar todo atrás-dijo Cielo tratando de frenarme pero ella no me entendía, no sabía lo que había vivido. -adiós Cielo-dije agarrando mi bolso y saliendo rápidamente de la habitación. Pasé al lado de Angel sin siquiera saludarlo. -es por ese maldito de Jorge ¿verdad?-dijo mi hermano reaccionando al ver que me iba con una valija. -no me lo nombres-dije llorando y corrí hasta el taxi que me esperaba en la puerta de mi casa, no quería que nadie me frenara, me iria para no volver nunca mas, aunque eso terminara por matarme...
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Instituto para Sumisas ©️🔞
  • 90 dias Con Mario Bautista
  • Te Reto a Conocerme
  • Ahora se dice miau (countryhumans x tu)
  • La peor de las venganzas
  • ¡Hey, soy tu futuro esposo!
  • Stop
  • Amor inesperado
  • La Déspota (Fan Fic t.A.T.u.)

-Con esta ya es la décima chica secuestrada en la ciudad -comentó Diego. -¿Qué harán con ellas? Digo, tantas mujeres... -dijo Dalia, inquieta. -Lo único que yo sé es que... qué bueno que soy macho -respondió alguien con una sonrisa burlona. Sonreí ante aquel comentario. -¿Y tú, Lari? ¿Qué opinas? -¿Yo...? -Sí, tú. ¿Estás muy despistada? ¿En qué piensas? -En nada... Bueno, ¿irán a la fiesta de hoy? -No sé, la verdad dudo que me dejen. Y menos si voy sola -contestó Karen. -Yo iré un rato -dijo Diego-. Sólo para acompañar a Larissa. -¿A mí? Yo no necesito que me acompañes. -aun así lo haré. Y ya, hay que irnos a clases o nos van a castigar. 12:30 p.m. -¡Lari, ya son pasadas las doce! ¿No crees que es hora de irnos? -gritó Diego para que lo escuchara entre la música. -¡No, aún es muy temprano! -respondí sin dejar de bailar. Yo seguía moviéndome al ritmo de la música. -¡Bueno, como quieras! ¡Yo ya me voy, nos vemos en la escuela! -me gritó, alejándose hasta perderse entre la multitud. 3:33 a.m. Salí del club caminando sin tacones y, admitámoslo, un poco embriagada. Caminaba por las calles, ya que mi casa no quedaba tan lejos del club y la madrugada estaba agradable. -Mariana, cuenta uno... Mariana, cuenta uno... -empecé a cantar sin sentido. Fue entonces cuando una camioneta negra se detuvo bruscamente frente a mí. Me quedé paralizada; mis piernas no respondían. De la camioneta salieron dos hombres vestidos completamente de negro, con máscaras extrañas. Intenté gritar, pero uno de ellos tapó mi boca y cubrió mi nariz con un trapo blanco húmedo. El otro me tomó por las piernas mientras yo pataleaba con fuerza. introspectivo -¡Carajo, tómala bien! -gruñó el que me sujetaba. Seguía luchando cuando un tercer hombre bajó de la camioneta Eso fue lo último que vi antes de sentir la inyección en el cuello. Después... oscuridad.

More details
WpActionLinkContent Guidelines