En una noche estrellada viendo por mi ventana como brillaban las estrellas, pedí un deseo, pedí poder ser como ellas tan brillante que iluminara todo, poder ser así algún día. Como toda chica de 14 años que tiene un deseo inalcanzable o un sueño que cumplir, bueno... este era mi deseo, pero jamás pensé que mi deseo se aria realidad, que con este simple desear cambiaría mi vida...
Cuentos cortos de suspenso y nostalgia hechos por una mente perturbada. Acá no hay nada librado al azar, no hay nada que no haya sido mil veces premeditado. Porque mi vida cambió cuando comprendí sin querer lo que era el terror.