Recuerdo que cuando tenía 15 años alguien me preguntó: ¿Cómo sería el hombre de tus sueños? Y yo como toda adolescente hormonal respondí: "Fuerte" "Guapo" "Alto" "Que tenga una actitud digna de alabar" "Que sea un hombre de bien" "Que no sea celoso ni posesivo" "Simplemente que sea perfecto en todos los sentidos de la palabra" En aquel tiempo no sabía ni siquiera a lo que deseaba dedicarme, solo sabía que para enamorarme de un hombre esas eran las pautas principales para tenerme a su lado. En aquel entonces no me daba cuenta que la maldad rondaba a mis alrededores con una cara de ángel, un cuerpo esculpido aún a su corta edad. Solo que había que llegaría algún día...no sabía quién era, ni como era...solo que algún dia lo iba a conocer... Y aunque quisiera decir que me equivocaba...no lo hacía. El peligro acecha y ataca cuando menos lo esperamos.
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